AL MAESTRO
El
gesto no es un simple ritual,
es un
símbolo sagrado;
respeto a raudal,
que a las letras se ha consagrado.
Admiro con suma reverencia,
al hombre que se ofrenda infatigable;
erradicando la ignorancia,
ofreciendo por lema; su sabiduría inagotable.
Ser
maestro es consagrarse, a la más noble vocación:
“La de aprender y enseñar”
El maestro embellece nuestra mente y nuestro
corazón,
nos lleva por senderos que jamás pensamos
soñar.
¡Maestro! el mayor premio de tus alumnos,
es que tus pensamientos
y ejemplos queden grabados en nuestros
corazones.
quien recibe tu sabiduría, jamás podrá pagar
por ello.
Si la vida te formó maestro,
si todo lo que sabe con fervor lo enseñas,
si con una sonrisa instruyes,
si al transmitir tus enseñanzas, te olvidas de tus
penas;
si al impartir tus clases lo haces con amor…
¡Sé feliz por siempre querido maestro ¡

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